Matt King, casado y padre de dos niñas, se ve obligado a replantearse la vida cuando su mujer sufre un terrible accidente que la deja en coma.
Intenta torpemente recomponer la relación con sus problemáticas hijas; la precoz Scottie, de 10 años, y la rebelde Alexandra, de 17 al tiempo que se enfrenta a la difícil decisión de vender las propiedades de la familia.
Herederos de la realeza hawaiana y de los misioneros, los King poseen en Hawai tierras vírgenes de un valor incalculable.

