Álex y su hermana se dedican a separar parejas.
Desde Mónaco hasta Marruecos, ningún sitio está demasiado lejos y ningún trabajo es demasiado difícil.
Con una tasa de éxito del 100%, son los mejores en lo que hacen.
Por más inmoral que pueda parecer su profesión, ellos tienen su propio código de honor: Regla nº1: no separar nunca una pareja estable.
Regla nº2: no enamorarse jamás.
Pero cuando un hombre los contrata para que pongan fin a la relación de su hija con su novio, empiezan a romper las reglas.

